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Cine y Literatura Infantil y Juvenil

Charlie y la fábrica de chocolate

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El extraordinario Tim Burtom, ofrece en este filme una magnífica adaptación de la genial obra de Roald Dahl “Charlie y la fábrica de Chocolate”, que ha contado con el apoyo de la esposa del autor como productora.

Charlie y la fábrica de Chocolate es otra de las obras del escritor inglés Roald Dahl que han sido llevada al cine; esta vez de la mano de Tim Burton. Fue escrita en 1964 y es ya un clásico de la Literatura Infantil.

Teniendo en cuenta que en el mundo de Dahl los niños impertinentes, malcriados, agresivos o similares tienen todas las de perder y son difícilmente perdonados, podemos suponer el tratamiento que Burton debería dar al filme. Otro tanto le ocurre al escritor con los padres que son egocéntricos u obsesivos como ya pudimos ver en Matilda. Pues bien, Burton ha sabido dejar el mensaje de Dahl y así vamos a encontrarnos con duras críticas a los padres y madres de los niños que visitan la fábrica del señor Willy Wonka y que tienen estas características. Incluso con el padre del chocolatero, Wilbur Wonka se mantiene la crítica cuando constantemente se va comentando cómo incapaz de demostrar amor hacia su hijo, sino que era un maniático de la limpieza de la boca que llegó a poner a su hijo un aparato dental terrible y, además, le tenía prohibido comer dulces.

Con este preámbulo nos adentramos en el argumento de la obra en la que vemos como a la hora de la cena en casa de los Bucket no es precisamente la abundancia lo que encontramos, sino todo lo contrario pues la cena consiste en una sopa de col que se reparten entre todos los miembros de la familia, una familia de muchos miembros que conviven en una casa más bien pequeña, en la que las corrientes de aire son normales; pero, en cambio el ambiente familiar es cálido y se aprecia amor entre todos.

Charlie, desde su ventana, ve la fábrica de chocolate del señor Wonka y su sueño es poder entrar en ella. El milagro empieza cuando el señor Wonka anuncia que pondrá en circulación unas chocolatinas que tendrán en su interior unos billetes dorados que será el salvoconducto para poder entrar en la fábrica y ver todas las maravillas que allí hay. Charlie sabe que no puede comprar las chocolatinas por lo que no podrá ver cumplido su sueño, además ya hay cuatro niños que han encontrado los billetes; sin embargo un día en la calle encuentra una moneda y se compra la chocolatina con la suerte de tener dentro su billete dorado. Acompañado por su abuelo Joe, Charlie conoce al señor Wonka que le resulta un ser enigmático y un tanto extraño, pero que, sin embargo le enseña todo el mundo fantástico que hay en su fábrica.

Los niños que han encontrado los otros billetes sirven al autor para hacer una crítica social pues son niños malcriados por sus padres ya que durante el recorrido a la fábrica van mostrando sus virtudes y sus defectos de todo lo cual el señor Wonka toma buena nota. Mike es bastante violento; Veruga Salt  tiene un padre que todo lo quiere para su hija, Violeta como Mike es americana, Augustus Gloop es un glotón. Por su parte Burton lo que hace con ellos es una caricatura.

De las dos versiones cinematográficas que sobre el libro se han realizado (1971 y 2006) ésta última es la que tiene mayor espectacularidad con grandes efectos especiales y con un derroche de medios como es el río de chocolate y su cascada, por poner un ejemplo.

Entre el libro y la película de 2006 hay algunas variables como el caso del padre de Charlie que en el libro trabajaba en una fábrica de pasta de dientes que cerró y en la película es reemplazado por una máquina; pero donde mayores discrepancias ha habido es con los personajes Oompa Loompas que son los trabajadores de la fábrica Wonka, provenientes de Lumpalandia (El Sr. Teavee niega la existencia de este país o isla, ya que el es profesor de geografía). Los Oompa Loompas no son más altos que la rodilla de un adulto. En la primera película, su cabello es verde, no son tan pequeños, con la piel algo rosada y las cejas blancas. En la segunda película, son más pequeños, tiene la piel como cualquier otro humano (aunque no lo sean) y su cabello es negro, algo puntiagudo, lo que dio origen a que se considerara esta película de Burton como racista ya que los Oompas, se decía, podían ser pigmeos . En el libro, tienen la piel color rosa y en las ilustraciones de Quentin Blake para el libro de Dahl, se los ve con un peinado algo "Punk".

Por último hace notar que en el filme de 2006 encontramos un contexto que no se da en la obra de Dahl y es la relación paterno-filial del señor Wonka con su padre con el que acaba haciendo las paces, introduciendo de esta manera un ideal de familia que para nada encontramos en la novela de Dahl.

Respecto a la banda sonora, ésta consigue crear en algunos momentos expectación, comicidad e incluso una cierta inquietud porque es una banda sonora muy expresiva.

El tema que nos planteamos siempre es el mismo ¿Mejor el libro que la película? Y como siempre habrá defensores detractores de las dos premisas. Lo que nadie puede negar es la capacidad creadora de Dahl y su calidad literaria.

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