Cine y Literatura Infantil y Juvenil
El Guardián de las Palabras
Novela del género fantástico escrita por el norteamericanoTodd Strasser con el título de The Pagemaster y traducida al castellano por Marita Osés en 1995. Editada en vrias ocasiones: Altea, Alfaguara Ediciones B y Círculo de Lectores, se convierte en novela homónima de David Kirschner y David Casci que son los que hacen el guión cinematográfico y la llevarán a la pantalla.
La novela del más puro género fantástico, pero que permite adentrarse al lector en el mundo de la literatura al estilo de “el libro dentro del libro”, nos presenta a un niño, Richard Tyler, que a sus 10 años no sabemos la razón por la que tiene miedo a todas las cosas puesto que considera que todo puede ser causa de accidentes más o menos mortales, por eso se dedica a estudiar todos los casos de accidentes, las causas y las consecuencias y saca sus conclusiones creando además estadísticas de probabilidades. en su exageración por prevenir esos posibles accidentes inventa toda una serie de aparatos que ayuden a paliar los efectos de cualquier agresión, así vemos que para salir en bicicleta lleva un casco con protecciones de todo tipo y lo mismo en su bicicleta. su habitación está decorada con carteles en los que se avisa del peligro y de avisos de todo lo que hay que hacer en caso de cualquier emergencia.
Tal extremo hace que sus padres estén muy preocupados, sobre todo el padre que se muestra muy inquieto al ver que su hijo es muy diferente de los demás niños de su edad, mientras que la madre, preocupada también, quiere quitar importancia al tema.
Una noche Richard al oír cómo su padre le explica sus preocupaciones a la madre, decide que va intentar ser un niño como los demás.
Su aventura se inicia en la biblioteca pública del lugar en el que vive cuando se refugia en ella a causa de una tormenta. Allí conoce a un peculiar encargado, el bibliotecario, que le proporciona una tarjeta de socio especial. Impresionado por el enigmático bibliotecario y por la inmensidad del lugar, comienza a pasear absorto por los laberínticos pasillos hasta que encuentra un mural que representa a personajes clásicos de la literatura. El mural comienza gotear y de repente el niño se transforma en dibujo animado y descubre al bibliotecario convertido en El guardián de las palabras y a tres personajes que personifican la Aventura, el Terror y la Fantasía en la literatura, con los que el chico aprenderá a superar sus temores y desarrollar su imaginación ya que la maravillosa aventura en la que le inicia “El Guardián de las Palabras”, señor de los libros y de la palabra escrita, le hará dar un cambio completo en su vida porque en compañía de “Aventura”, “Terror” y “Fantasía”, libros que tienen vida, tendrá que superar pruebas de todo tipo, pruebas que salen a la realidad desde las páginas de los libros infantiles y juveniles más universales. Así Richard se enfrentará John Silver, el pirata de La isla del Tesoro, Moby Dick, Dr. JeKyll y Mr. Hyde, la isla misteriosa, etc...; pero la amistad con sus compañeros libros personificados, le hará encontrar el valor y la energía para hacer frente por primera vez a todos sus temores.
El cambio, consecuencia del viaje iniciático que ha hecho Richard queda bien patente cuando vuelve de su aventura ya que es en la cabaña que su padre le había hecho en la copa del árbol del jardín, donde el niño se refugia para leer aquellos libros que el bibliotecario le presta. Es como si fuera el inicio de una nueva vida y así lo ve su padre.
Con guión de David Kirschner y David Casci a los que se unió Ernie Contreras E influenciada, sin duda, por La Historia Interminable de Michael Ende, El guardián de las palabras es una gran película de fantasía, que mezcla la utilización de personajes reales con dibujos de animación. Richard Tayler es interpretado por el que entonces fuera considerado niño prodigio: Macaulay Culkin.. El filme fue doblemente dirigido: Joe Johnston que se encargó de las escenas de acción real y por Maurice Hunt que actuó como director de las escenas de animación.
Para sacar adelante la historia, su principal impulsor, David Kirschner —productor y guionista del film—, optó por mezclar personajes reales y animados. Los primeros sirven como prólogo y epílogo del filme, y constituyen la parte realista del mismo; los segundos, la parte central y fantástica. Esta última resulta simpática y entretenida, con unos graciosos personajes secundarios que son los que representan los distintos géneros de literatura juvenil, ya que Los libros que aparecen en la película están caracterizados dependiendo de su contenido y, además, con muchas ganas de divertirse ya que están realmente aburridos porque nadie los saca de allí. La parte animada presenta unos efectos especiales de gran espectacularidad y lo mismo podemos decir de la partitura musical de James Horner que resulta muy acertada.
A destacar el bibliotecario que es el eslabón que une la cadena, el que une el mundo real y el irreal de la película; es el que da verosimilitud a la narración cinematográfica y a la vez el que representa el amor a los libros, el que vela por ellos. Es el Guardián de las Palabras en el mundo real.
En El Guardián de las Palabras, la animación de las imágenes y el ritmo vertiginoso en que se desarrollan muchas escenas, nos hablan de la experiencia del equipo de rodaje lo que permite tener al espectador captado desde casi los primeros momentos. Y es que Kirschner empezó ilustrando personajes de la serie Barrio sésamo. Después trabajó con la productora Hanna-Barcerá donde llegó a ser director. También ha escrito guiones para Spielberg. Algo similar ocurre con Ernie Contreras, quien también estuvo con Hanna-Barbera, destacando su labor en la serie Los Pitufos. Desde 1989, año en que conoció a Kirschner han trabajado juntos en diversas producciones.
En resumen: una película que capta la atención del espectador y que muestra la relación que puede darse entre el cine y la literatura a la vez que transmite importantes valores tales como la amistad, el valor, la cooperación, el trabajo en equipo y el amor entre otros.
Guía didáctica disponible en el número 166/167 de Primeras Noticias. Revista de Literatura
