Cine y Literatura Infantil y Juvenil
Las Crónicas de Narnia. El león, la bruja y el armario
A partir del éxito de Harry Potter, otra de las sagas de gran aceptación dentro del mundo de la LIJ han sido Las Crónicas de Narnia, saga escrita por S.C. Lewis en 1950, y si el éxito del papel es importante nada mejor que pasar al cine dichos éxitos; así pues, Las Crónicas, pasarán a ser una nueva saga, se dice que de siete películas. De momento, son dos las que ya hemos podido ver.
Lewis escribió esta saga fantástica muy inspirado por su mejor amigo, J.R.R. Tolkien, quien estaba terminando El Señor de los Anillos y había logrado que Lewis, hasta entonces ateo, se convirtiera al cristianismo (aunque Tolkien era católico romano y Lewis se hizo anglicano). La saga de Narnia es también una serie de enseñanzas morales.
Crónicas... narra las aventuras de cuatro niños que, en la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial, viven en la casa de un profesor. Allí encuentran un ropero que comunica con el fabuloso mundo de Narnia, donde se libra una batalla entre el Bien y el Mal todo ello en un mundo de fantasía y magia, entre criaturas fantásticas y animales parlantes, un mundo donde todo es posible, Narnia está condenada a un cruel invierno de cien años, causado por la malvada Bruja Blanca. Una profecía dice que cuatro humanos vendrán a ayudar para romper el hechizo, y los niños se pondrán de parte del heroico león Aslan para vencer al mal.
La primera película, El león, la bruja y el armario, parte igual que el libro; sitúa a los cuatro hermanos en Inglaterra en plena Segunda Guerra Mundial. Los chicos son enviados lejos de la destrucción de las bombas, a una vieja casa apartada, donde vive un enigmático profesor. Allí descubrirán un armario que conduce directamente a un lugar conocido con el nombre de Narnia, ahora dominado por una cruel bruja blanca, y en el que existe una profecía sobre cuatro humanos que salvarán Narnia de la tiranía.
Posiblemente el mayor acierto de esta correcta película, sea el haber tratado a los niños espectadores sin infantilismos y a los jóvenes con la madurez correspondiente. Como alguna crónica periodística dijo:”constituye una de las muestras de cine infantil más adultas (por el respeto que profesa) que se han hecho en mucho tiempo”.
Otro acierto es el del reparto en el que los actores han sabido hacer creíbles sus personajes, destacando Tilda Swinton aportando toda su caracterítica frialdad a la bruja blanca, un personaje que tiene que ser precisamente eso, frío. Y los niños son otro acierto, sobre todo la hermana pequeña encarnada por Georgia Henley.
La dirección de Andrew Adamson, experto en obras maestras ("Shrek 2", "Shrek") destaca sobre todo, por haber mantenido, dentro de la limitación del tiempo, el respeto a ltexto del autor y haberle sabido dar un buen ritmo de manera que no decae el interés por el filme a lo largo de la proyección. Y por último decir que la banda sonora de Harry Gregson-Williams es magnífica al crear una música llena de épica y emoción.
La segunda película, El Príncipe Caspian está basada en el cuarto libro de la famosa saga de Lewis y en la que un año después de los increíbles acontecimientos de la primera película, los hermanos Pavensie vuelven a reunirse en ese remoto y maravilloso mundo donde descubrirán que han pasado más de 1.300 años. De ella hablaremos en otro momento.
