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Experiencias

Un taller de poesía en el Club Social ESQUIMA de enfermos mentales
Carme Semis i Colom

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Carme Semis es una pedagoga con muchos años de experiencia en el campo de la educación. Aquí se presenta una de las actividades: un taller de poesía realizado en el Club Social de la Asociación ESQUIMA.

Esquima es una asociación de familiares de personas afectadas de enfermedad mental severa, que tiene su sede en el municipio de El Masnou (Barcelona). Esta asociación dispone de un club socioterapéutico que acoge a enfermos mentales crónicos, estabilizados, que se visitan y siguen tratamiento psiquiátrico en la Área Básica de Salud Mental situada en el mismo municipio. Esta Área Básica da cobertura médica psiquiátrica a nueve poblaciones de la comarca barcelonesa del Maresme. El Club Social Esquima es el único recurso de sus características, existente en el radio de estos nueve municipios.

El objetivo de nuestro club social es doble; por un lado está el trabajo que realizamos con el usuario enfermo para que éste llegue a conseguir la rehabilitación social y laboral, y por el otro trabajamos con la familia, dándole todo el apoyo y la información que necesita para poder continuar educando y cuidando del familiar enfermo evitando de esta manera la claudicación.   

La persona que padece esquizofrenia presenta generalmente dificultades de relación, de comunicación y de adaptación social. Este hecho hace que cada vez se vea más encerrada dentro de su mundo interno, más incomunicada, más apática y en definitiva más aislada y más alejada de una vida “normalizada”. En el Club Social Esquima trabajamos con los usuarios las técnicas y los recursos que pueden ayudar a la persona afectada a tener el máximo de autonomía personal y el máximo de calidad de vida.

Durante las seis horas diarias que el centro permanece abierto, trabajamos con los usuarios la comunicación, la motricidad, la respiración y la relajación, la adquisición de hábitos de trabajo y de la vida diaria( alimentación, higiene…), la conciencia de enfermedad, la creatividad…

Un día a la semana realizamos un taller de escritura creativa de unos 60 minutos de duración. Aprendemos a recuperar el gusto por la escritura, a comunicarnos de diferentes formas y con diferentes personas, a expresar lo que pensamos y lo que queremos decir.

En uno de estos talleres de escritura creativa descubrimos que algunos de los usuarios tenían amigos y amigas que escribían poesía y que uno de los chicos escribía poesía habitualmente. A raíz de este descubrimiento dialogamos sobre las eternas preguntas. ¿Podemos aprender a escribir poesía? ¿Sólo escriben poesía las personas a las que la inspiración “toca”? Si queríamos salir de dudas debíamos preguntar a una persona que supiese de poesía y naturalmente de poetas.

Expliqué a los chicos y chicas del centro que conocía a una persona que nos podía sacar de dudas. Conozco la pasión de esta persona, que es profesora, por la poesía, así que yo, como educadora de personas afectadas de enfermedad mental, me interesaba mucho este aspecto y no dudé en plantearle el reto La invité y ella como maestra solidaria, nos ayudó en la tarea de leer y construir poesía.  

Vino al Centro, nos leyó poemas de Antonio Machado, de Miguel Hernández, de Rafael Alberti, de Salvador Espriu..., hablamos de sus autores y, naturalmente, también nos enseñó a construir poemas.

Desarrollo de la experiencia

Día de calor del mes de julio; en el Centro se está fresquito. Chicos y chicas esperan con ilusión el taller de poesía. Nos sentamos en círculo y se entabla una conversación sobre poetas y sus obras. Cada cual comenta quién le gusta o qué tipo de poemas prefiere. Impresiona ver cómo sienten la poesía, cuánto saben de los poetas y cómo relacionan muchas veces sus textos con los grandes pintores. Se van leyendo los poemas escogidos.

Se ha roto el hielo, se ha creado un clima propicio para expresar lo que sentimos. Es el momento de pasar a la práctica. Nuestra invitada nos hace cerrar los ojos e imaginar algo que nos guste, que sea bello y cada cual dice lo que imagina. Es el momento de escoger el tema de nuestro poema conjunto, porque este primer poema será el poema de todos. –De todos los temas que nos agradaban nos decidimos por el mar, tal vez porque ¡lo tenemos tan cerca!

De nuevo hay que cerrar los ojos e imaginar cosas bellas del mar y expresar todo lo que nos va sugiriendo. Yo voy recogiendo cada una de las frases que se expresan, después viene la elección de qué frases se pueden agrupar porque expresan la misma idea, del orden en que queremos, o nos parece que han de ir para que el poema tenga sentido pleno y sea rico en imágenes. Vamos leyendo, corrigiendo, ordenando; el poema va tomando cuerpo; no nos interesa la rima, sino el ritmo; casi no nos podemos creer el resultado final. Es éste

EL MAR

El mar es
una fiesta para todos,
susurro leve que nos acaricia,
en el que viven peces de colores
y se oye el canto de las sirenas.
En su fondo hay cartas de amor...,
un tesoro.

Calma nuestro calor y nuestro dolor,
pero es asustadizo
aunque a veces se excita
y nos asusta con sus olas,
caracolas de susurros
que van y vienen,
silbando al aire...,
música.

¡Mar azul!
Cobijo de muchos seres.
¡Plata y azul!
Tranquilidad del alma,
fuente de la Humanidad,
testigo de
¡tantos momentos solitarios!
Dentro del mar hay un paraíso.
Hemos de respetar el mar.

Francisco, Esther, Pedro C., Carmen, Jordi, Pedro F. y Gera.

 

Después llegó el momento de escribir un poema individual. Cada uno de nosotros tenía que hacer un poema siguiendo las pautas que habíamos seguido en el poema conjunto. El espacio que tenemos para el artículo no nos permite incluir todos los poemas que hicimos cada uno de nosotros; pero sí queremos indicar los temas que nos inspiraron: los pájaros, la noche, tranquilidad, sin pensar, la luna, el sol, el amor... Y lo más emocionante fue ver nuestros poemas publicados en la revista que edita el Centro y que ha tenido una gran difusión.

Valoración de la experiencia

La valoración de la experiencia que hicieron los chicos y chicas usuarios del club social fue muy positiva y entusiasta. La valoración de la educadora, yo misma, muy positiva y estimulante. Por su parte nuestra invitada se sintió emocionada de ver no sólo los resultados del taller sino el entusiasmo y el respeto con el que se trató tanto a los autores como a los poemas leídos y comentados, así como la creatividad de chicos y chicas. Una actividad que merece la pena se siga trabajando, como se trabaja, semanalmente, en este centro ESQUIMA.

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