Experiencias
El día del libro entre profesores y alumnos
por Biblioteca Escolar del CP "Río Tajo" de Guadalajara
En el C.P. "Río Tajo" de Guadalajara, profesores y alumnos decidieron celebrar el Día del Libro de un modo muy especial, implicándose en la redacción, ilustración y confección de sus propios libros para regalarlos, una vez terminados, a sus compañeros.
Es ésta una singular experiencia que se encuadra dentro de un amplio abanico de actividades complementarias, logrando que la celebración del Día del Libro en nuestro centro fuera algo inolvidable.
Ideas, propuestas, reuniones,... La maquinaria estaba en marcha. Es cierto que a veces resulta difícil conjuntar tantos engranajes, pero cuando hay ganas e ilusión la cosa funciona. Durante dos semanas nos dedicamos a cortar, pegar, encuadernar y, sobre todo, a escribir esas historias, versos y reflexiones que después se han convertido en preciosos libros con los que obsequiar a nuestros compañeros.
Por ciclos
Cada ciclo, cada etapa, fue elaborando el contenido de sus libros. Después vino la encuadernación:
-Los infantiles del colegio se decidieron por una bonita portada, dos taladros y dos anillas con las que poder pasar con facilidad sus páginas de tamaño Din A4.
-Los de Primaria optaron, en su mayoría, por el tamaño cuartilla, tapas recubiertas con plástico adhesivo y encuadernadores para unir las páginas.
-Los de Secundaria se atrevieron con una encuadernación casi profesional: tapas, guardas, páginas cosidas, guaflex...
Y llegó el Día del Libro. Cada uno de los ciclos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria fue pasando por la Biblioteca, que habíamos ambientado con algunos carteles alusivos a la celebración; una pequeña mesa con un atril, un libro, un tintero, una pluma y una hoja en blanco; y una música de ambiente.
Después de recibir a los niños con una adivinanza, una poesía o una breve reflexión acerca del libro -según las edades-, pasamos al desarrollo del acto:
El bibliotecario contó una historia en la que el rey de Alsiján murió sin haber transmitido a su hijo, el príncipe Lurco, todos los secretos de su país y del gobierno del mismo. Después de arduos esfuerzos el príncipe llegó a un país donde encontró el saber y la información que necesitaba acerca de su nación. En aquel país había un palacio, el Palacio de la Memoria, donde se guardaba todo el saber, todas las historias, todas las poesías,... en los libros. A continuación los niños fueron presentando alguno de sus libros, contando sus historias, leyendo sus poesías y explicando cómo los habían elaborado.
Intercambio
Por parejas fueron saliendo al centro del círculo e intercambiando los libros con el compañero o compañera que les había tocado en suerte. Algunos sintieron desprenderse de aquella obra que con tanto cariño habían preparado. Pero al final entendieron que el valor de aquel libro residía tanto en la confección como en el hecho de intercambiarlo.
