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Experiencias

El hábito lector en niños pequeños
Cinta Montoliu García

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En esta experiencia, la profesora Cinta Montoliu García, expone cómo trabajar con los niños pequeños el hábito lector y cómo hay que cuidar los libros. Una esperiencia de animación lectora en el último curso de Educación Infantil y Ciclo Inicial.

Trabajo como profesora de Educación Infantil e Inicial desde hace muchos años y siempre que tengo un grupo de niños nuevo realizo la experiencia que expongo en el presente artículo.

A los pocos días de comenzar el curso invito a un padre o madre a que se disfrace de vendedor, mago, o viajero y que se presente en la clase con una maleta. La entrada de esta persona en la clase, se realiza con un gran ritual de intriga con el fin de despertar el interés y la curiosidad del alumnado.

A partir de ahí comienza el ritual: ¿Quién es ese señor o señora? ¿Qué trae en la maleta? Es en ese momento de expectación cuando se abre la maleta, pero nadie toca los libros porque les explico a los niños que los libros son mágicos y hay que tener las manos muy limpias para tocarlos. Entonces todos van a lavarse las manos. Con anterioridad les pongo jaboncitos de colores y toallitas de diferentes texturas.

Cuando todo el mundo se ha lavado las manos, se extienden los libros sobre la alfombra y los niños van mirándolos para decir cuál van a escoger ya que antes e comenzar se les ha dicho que sólo podrán escoger uno. A todo este proceso le doy mucha importancia y teatralizo bastante el momento de mirarlos y escoger.

Una vez que cada niño ha escogido su libro, se sienta y lo hojea; entonces aprovecho para explicarles cómo han de pasarse las hojas, el cuidado que deben tener y cómo hay que mirarlo despacio. Les digo que pueden enseñarlo a sus amigos y comentar cosas con ellos.

Cuando pasa un tiempo, que considero suficiente para ver el libro y el comentario con los compañeros, hago que los niños se sienten en corro y vayan explicando a la persona que venía disfrazada y que traía la maleta y a todos sus compañeros cómo era su libro, qué es lo que más le ha gustado, etc.

El paso siguiente es recoger los libros, volverlos a poner en la maleta y pedirle al visitante si nos puede dejar algunos para la clase. Con todo el ritual, el "mago", les regala unos cuantos libros que deberán cuidar con esmero pero que los podrán llevar a casa si quieren para que lo lean con sus papás. Les enseña que los libros se han de tener ordenados y que la mejor forma de dejarlos es en posición vertical.

El que los niños puedan llevar los libros a casa no tiene otra finalidad que implicar a los padres en el proceso lector, para ello en la reunión de principio de curso, les explico todo lo que harán a nivel lector y recabo su ayuda y compromiso para que cuando el niño o la niña llegue con el libro a casa, siempre en viernes, le lean el cuento y completen una pequeña ficha que tiene los apartados siguientes:

-Lo leímos en ________________________________________________________

-¿Cuándo? __________________________________________________________

-¿Quién lo leyó? ______________________________________________________

-Nos gustó mucho porque ______________________________________________

-No nos gustó porque __________________________________________________

 

De esta manera el niño se acostumbra a ver la comunicación entre la escuela y la casa, a la vez que los padres se sienten más implicados en el proceso educativo de sus hijos. Por otra parte  recomiendo a los padres un libro que aunque es infantil no han de leer los niños porque acaba mal y en esas edades los libros han de acabar siempre bien. El libro es "Ahora no, Fernando" de D. Mckee editado por Altea. Este libro es de gran interés para los padres.

Debo explicar también, ya que se me ha solicitado, que tengo todos los libros de lectura que he usado a lo largo de mis 40 años dedicada a la enseñanza Primaria y Secundaria,  ya que he pasado por todos los niveles; pero me centraré en los últimos 30 años que son los que me he dedicado a la Primaria y lo que ahora es el Primer Ciclo de la ESO (Secundaria Obligatoria).

También he de decir que, en algunas ocasiones, me he encontrado con que ningún familiar se atreve a representar la comedia y entonces lo que hago es que, aprovechando el recreo, dejo la maleta en medio de la clase para que, a la vuelta, los alumnos la encuentren, siguiendo luego el mismo proceso.

El resultado de la experiencia siempre es positivo y motiva mucho a los niños en la lectura así como en el cuidado de los libros que siempre han de ser adecuados para su edad.

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Centro de Comunicación y Pedagogía