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La Feria del Libro de Madrid
por Amparo Vázquez Sánchez

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Ofrecemos un resumen con lo que ha sido más destacado en la recién clausurada Feria del Libro de Madrid en su 68 edición.

Puntualmente acudió a la cita anual la 68 Feria del Libro de Madrid, inaugurada por su Alteza Real la infanta Doña Elena en el Paseo de Coches de los Jardines del Buen Retiro. La edición de este año ha tenido como invitada la cultura francesa  por lo que, gran parte de las actividades han tenido a la literatura francesa y sus autores como protagonistas. La invitada nacional ha sido la Comunidad Autónoma de Cantabria. Además, esta la Feria del Libro ha tenido presente las conmemoraciones que tienen lugar en 2009: el Año Internacional de la Astronomía, el Año Darwin y el bicentenario del nacimiento de Mariano José de Larra.

El primer día de Feria auguró lo que ya ha sido: un éxito, sobre todo teniendo en cuenta los momentos por los que pasa la economía. Los que visitaron los diferentes pabellones y casetas pudieron conocer dos personajes que ese primer día tenían actuación presencial en el pabellón del Círculo de Lectores y en pabellón Carmen Martín Gaite. En el primero más de trescientos fans se dieron cita para tratar sobre la obra que está batiendo récords mundiales: Crepúsculo, de Stephenie Meyer. También en el mismo pabellón se pudo disfrutar de la palabra del Premio Cervantes, el escritor Antonio que comentó sobre su último libro, Un armario lleno de sombra (Galaxia Gutenberg), en el que el poeta narra su infancia como niño pobre en plena Guerra Civil, a caballo entre Oviedo y León.

En el pabellón Carmen Martín Gaite, la presencia de Claudia Cardinale que presentaba su libro Mi Túnez (Timeo), fue otro de los atractivos del día, sin olvidar que ese primer sábado de Feria más de cien escritores firmaban sus libros, entre ellos Alberto Vázquez-Figueroa, Andrés Trapiello, Antonio Gala, Antonio Gamoneda, Bernardo Atxaga, David Cantero, Fernando Sánchez-Dragó, Fernando Savater, Ian Gibson, Javier Cercas, Jorge Martínez Reverte, Lola, Beccaria, Eugenia Rico, Maruja Torres, Rosa Montero y Use Lahoz y así hasta más de cien, lo que atrajo una gran cantidad de público deseoso de ver de cerca de grandes autores y autoras.

Como otros años se ha contado con el Pabellón de las Universidades Públicas Madrileñas y UNED donde se ofreció un audiovisual monográfico sobre J.M.G. Le Clézio en el que a través de imágenes y relatos se hace un repaso a la vida y obra del reciente Premio Nóbel de Literatura.

Pero donde sin duda alguna, los pequeños disfrutan de la Feria es en el Pabellón Infantil Fundación MAPFRE y el Pabellón Constelación Libro., dedicado a Francia, en los que se sucedían las actividades de manera casi vertiginosa: talleres de máscaras, puntos de libro, marionetas, cuentacuentos y juegos. También una mañana pudieron ver el espectáculo en el que los niños y niñas pudieron escuchar historias populares de África, América, Europa y Asia, para aprender valores como la solidaridad, el respeto y la honestidad.

Otro de los pabellones ya clásico es el Pabellón del área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid en el que se han realizado cafés literarios, conciertos y pases de documentales entre otras actividades, a lo largo de las dos semanas de Feria.

Uno de los temas que más polémica originó fue el del libro digital. Así, bajo el título Los lectores en digital, y moderada por el periodista Javier López Tazón, redactor jefe del suplemento Ariadna del diario El Mundo, se celebró una mesa redonda que  estuvo protagonizada por el escritor Lorenzo Silva; Pablo Odell, responsable de la web Tokland, Javier Celaya, director del portal Dosdoce.com, y Fernando Juárez, bibliotecario.

 Pablo Odell puso el acento en la cualidad de “creación humana” que tiene Internet. Esta tecnología transformará la sociedad actual “al igual que en su día hicieron el carbón y la máquina de vapor”, ya que la Red propicia nuevas formas de creación. Odell se declaró “ajeno a la polémica” porque cree que los lectores optarán por uno u otro formato en cada momento según su función y necesidades y puso de ejemplo a Neus Arqués, una autora que combina la creación tradicional con los experimentos en la Red.

 Para el escritor Lorenzo Silva el libro “considerado como soporte” posee algo que otros no tuvieron; el libro es un artefacto “maduro y consolidado, como nunca lo fueron el vinilo, la cinta de casette, el CD o incluso el DVD y por eso desaparecieron o lo harán con la revolución digital”. Sin embargo, el libro sobrevivirá en la medida que aporte “valor añadido”. Respecto a los reproductores de contenidos, Silva cree que todavía “son torpes” ya que sólo pueden “leer” en determinados formatos y con determinadas restricciones que no tienen otros dispositivos, como teléfonos móviles de última generación u ordenadores. En cuanto al contenido, que es lo que de verdad le interesa, el libro electrónico aporta “modificaciones sustanciales” a la relación entre autor y lector e incluso entre lectores. En algunos casos, el soporte tradicional en papel estará en retirada, pero ni autores ni lectores pueden dar la espalda a esa “nueva y relevante realidad que genera el intercambio digital”.

Pese a coincidir en sus puntos de vista con Audell y Silva, Javier Celaya ha querido matizar que el debate no debe centrarse en el soporte, en los medios, porque lo que ocurre es que no hay contenidos generados por usuarios de estos soportes. “El lector tendrá en breve la oportunidad de elegir, y lo que existe son libros de fondo, no hay novedades”, ha subrayado. La gran aportación de los libros digitales será un mayor acceso a la cultura y al conocimiento y ha puesto como ejemplo a Amazon, que ofrece la posibilidad de que los lectores se recomienden títulos. El objetivo de Dosdoce.com es animar a las entidades del sector cultural a utilizar las nuevas tecnologías sociales.

Fernando Juárez, opinó como bibliotecario diciendo. “Lo mismo ocurre en la actualidad con la irrupción de la biblioteca virtual”, lo que según Juárez obligará a adaptar “esos espacios públicos más o menos agradables y con una selección más o menos grande de libros donde la gente va a leer, estudiar o buscar información”.

A la hora de hacer un balance, cuando La 68º edición de la Feria del Libro de Madrid cerró las  puertas tras más de dos semanas de exhibición, la organización comentó un aumento del 10% en las ventas y una importante afluencia de visitantes tal como comentó el director del evento señor Sacristán, "Llevo cinco años dirigiendo la Feria y creo que esta edición ha sido, sin duda, la más visitada no sólo se ha hecho patente durante los tres fines de semana, en los que se concentran la mayoría de las firmas de autores, sino también entre semana". "Hay que destacar que este año ha acompañado el buen tiempo y que hemos tenido un día de fiesta en la última semana y eso ha ayudado mucho", añadió.

La narrativa siguió siendo el género preferido por los lectores a la hora de comprar libros en la Feria, seguido de la literatura infantil y juvenil. Y la cultura francesa ha sido el eje temático de esta edición.

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