Libro del mes
Tres cuentos de hadas
Gustavo Martín Garzo
Título: Tres cuentos de hadas .
Autor: Gustavo Martín Garzo.
Ilustraciones: Jesús Gabán.
Editorial: Ediciones Siruela.
ISBN: 978-84-784-4733-6
Año y lugar de edición: 2003, Madrid.
Edad: a partir de 8 años.
Estamos delante de un libro al que calificaría de “especial”. Considero que es “especial” porque habiendo conseguido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2004 que concede el Ministerio de Cultura, se sale de lo que, quien no lo haya leído, puede pensar: no sólo por ser Premio Nacional de LIJ, sino por su mismo título. Y es que, Tres cuentos de hadas, no es exclusivamente un libro para niños. Como muy bien ha dicho su autor, haciendo suyas las palabras de C. S. Lewis: “es un libro también para niños”.
Estas palabras ya nos indican que todo el mundo puede leer esta obra. La calificación exacta sería la de “para todos los públicos”. Su lectura engancha, se hace fácil, que no facilona. Con una prosa “transparente” muy del estilo del autor; pero con unos rasgos muy similares a los de Andersen, Martín Garzo, sabe engarzar la ficción con la realidad de manera que personajes como pueden ser un ruiseñor y una niña, un leñador, un príncipe, hadas o dragones, nos enseñan cómo tratar temas tan humanos como: el amor, la amistad, o las separaciones sean de amigos o a causa de la muerte. Y todo ello envuelto en la magia y la fantasía. El contraste entre lo que se desea o lo que se tiene en realidad, y los deseos cumplidos es la base de esa extraordinaria columna que es la obra que comentamos.
Como bien dice el título tres son los cuentos que se nos narra en esta obra. El primero, “El vuelo del ruiseñor”, nos introduce en la vida de una niña y un ruiseñor, el cual acabará salvándole la vida. Este cuento toca temas que muchos otros autores eluden, temas como la amistad o la muerte, pero, y éste es uno de los méritos de Martín Garzo, sin las pinceladas fáciles del dramatismo. Porque “(...) como le había enseñado su madre, al lado del dolor estaban la alegría y los pensamientos delicados y buenos”.
El segundo cuento narra las aventuras de un hada que envidiaba la vida de los hombres y como quería saber cómo vivían las personas, toma el cuerpo de Cristina, una niña que había muerto en el río, aunque nadie lo sabía pues durante una semana la dieron por perdida hasta que apareció en una gasolinera, haciendo de su madre una mujer feliz, aunque extrañada del cambio que notó en su hija. El inicio del cuento con: “No es cierto que las hadas no existan. Es difícil verlas, eso es lo que pasa”, ya es una pista de la filosofía que encierran las tres narraciones.
El tercer y último cuento nos habla de un labrador que encuentra en una cestita la hija que había deseado. La niña, sin hablar, se hace amiga de un dragón y acaba casándose con un príncipe. En este cuento, como en los otros dos, la realidad y la ficción se unen y nos llevan, sin darnos cuenta, a una lectura ávida para ver cómo se resuelven los problemas que se plantean. Y es que, como el mismo Martín Garzo dice: “No hay nada, si se desea con suficiente fuerza, que no llegue a cumplirse”.
A la belleza de las narraciones, hay que sumar la delicadeza de las ilustraciones de Jesús Gabán, pocas, pero más que sugerentes. Un maravilloso refuerzo para nuestra imaginación. Con un dominio de los azules en su gran variedad de gamas, son el complemento perfecto al texto, impreso con una tipología que facilita la lectura y todo ello editado con la calidad a la que Siruela nos tiene acostumbrados. Aunque por el título podemos creer que es un libro sólo para niños, no se dejen engañar porque se perderían una magnífica obra. Léanla.
