Libro del mes
Material sensible. Cuentos crueles
Jordi Sierra i Fabra
Título:Material sensible. Cuentos crueles.
Autor: Jordi Sierra i Fabra.
Fotografía: José Manuel Cendón y otros.
Editorial: SM.
ISBN: 978-84-675-0464-1
Año y lugar de edición: 2005, Madrid.
Edad: A partir de 10 años.
Álbum ilustrado de formato grande con impactantes fotografías, escrito por Jordi Sierra i Fabra. Sin duda alguna la editorial SM ha hecho un gran esfuerzo para la publicación de este libro.
Estamos delante de un libro verdaderamente impresionante, un libro de aquellos que pone la carne de gallina, que impacta, que llega a lo más profundo del lector; un libro que en su título ya nos ofrece una doble lectura y que puede producir por ese motivo más de un chasco con el impacto correspondiente. Será el de aquellas personas a las que la violencia, el morbo, y la agresividad, atraen y que al ver la portada y el título del libro piensen que aquello es algo con lo que van a disfrutar y divertirse. Es ahí donde les va a llegar el gran chasco. Nada de eso van a encontrar porque este libro de Jordi Sierra i Fabra es como una de esas medicinas que, según a quien, le hacen efecto contrario.
Y es que esos Cuentos crueles, están impregnados de una ternura, a pesar de lo duro de las situaciones que plantea y que nos llevan, a través de su lectura, a reflexionar de una manera consciente y responsable. Son 18 cuentos que “gritan” para que se cumplan de una vez los artículos de la Convención de los Derechos de los Niños. 18 relatos que se inspiran en una triste realidad porque son historias de niños en su mayor parte de esto que se ha venido a llamar Tercer Mundo y que el autor, a través de sus múltiples viajes, conoce de primera mano.
Las situaciones que reflejan los relatos de este libro no presentan toda la cruda verdad, pero sí que reflejan, partiendo de la ficción, situaciones reales de plena actualidad. No tenemos nada más que ver los temas de los cuentos:
– el cuento de la niña que pide limosna en las calles de Bogotá;
– el cuento de Ngabe, en Zimbawe, niña que sufre la ablación de su clítoris;
– la canción dulce del Nilo donde los niños sufren la sequía;
– los caminos que recorren los niños de Guatemala, llenos de minas personales enterradas,
auténticas trampas bomba;
– los niños tejedores de alfombras, en la India, esclavizados por un capitalismo salvaje;
– la prostitución infantil y el turismo sexual en el país de las orquídeas salvajes;
– los niños recogedores de basura, en México;
– los niños refugiados de Vietnam;
– los niños que cruzan el estrecho de Gibraltar en pateras;
– la vida humana de un niño que no vale nada en las favelas de Río;
– los niños guerrilleros en Sierra Leona;
– los niños piedra de la intifada;
– los niños que nacen en África con la muerte en su sangre a causa del SIDA
– los niños españoles, que consumen y consumen en Navidad...
– y más historias: un televisor en Caracas; la novia de Sri Lanka; día de postguerra en
Bagdad; la ventana de Lahsa…
Los que somos lectores asiduos de la obra de Jordi Sierra i Fabra, nos quedamos sorprendidos de la dureza de este libro, Es evidente que es uno de los libros más duros pero, a la vez, rezumando compromiso, que hayamos leído del prolífico autor, por cierto, propuesto de nuevo por la OEPLI, órgano del IBBY en España, candidato para el Premio Andersen (el Nobel de la LIJ) de 2010.
Hay otro gran acierto en esta publicación: el tema de las ilustraciones. Fotos; fotos bellísimas de una gran calidad, generalmente a doble página dejando un espacio en negro que da paso al texto siguiente. Foto con el nombre del fotógrafo y que, a tamaño reducido, cierra a su vez el cuento correspondiente, acompañada por un breve texto explicativo del contenido de la imagen y su relación con el cuento que abre y cierra.
Pocas veces hemos visto una relación tan intensa texto-imagen. Correctísima también la tipografía que permite una lectura cómoda y que se adapta perfectamente al estilo con el que está escrito el libro, ya que el autor narra con agilidad, haciendo uso de frases cortas, y con abundancia de exclamaciones que refuerzan el contenido textual y dando una sensación de frescura y limpieza a cada página.
Impecable y muy cuidada la edición y un formato tipo álbum que ya es indicativo de que estamos delante de un libro que se sale de lo que normalmente se nos ofrece.
Y si todo esto son alicientes, hay que resaltar por encima de todo el contenido de lo que a lo largo de esos 18 cuentos se nos narra; un contenido profundo, realista, envuelto en el celofán de la ficción, pero como el celofán, transparente de manera que no impida ver el fondo.
Según algunos comentarios publicados relativos al libro, se dice que es para todas las edades. Absolutamente en desacuerdo si se deja sin alguna aclaración. Para todas las edades a partir de los 10 años, porque un niño de menos edad no tiene la capacidad suficiente como para poder discernir la realidad de la ficción. Sin embargo sí que es posible que muchos de los cuentos puedan ser leídos por un adulto a niños de 8 y 9 años a la vez que se le va explicando cuál es la realidad y mostrándole las fotos que ilustran el cuento leído.
Un libro con una gran acogida por parte de los lectores y que tiene el aliciente de que los beneficios van a tener un fin altruista de ayuda a la cooperación.
